agosto 26, 2010

Free Lima / Lima libre, con Timo Berger y Miguel Ildefonso


Convocatoria al Taller de Poesía: “Free Lima / Lima Libre”

Con Timo Berger y Miguel Ildefonso.

En el marco de la presentación de la muestra “Menos tiempo que lugar”

Auditorio del Goethe-Institut Lima

Jirón Nazca 722, Jesús María

Del 20 al 23 de setiembre

Inscripción libre y limitada:

Tel: + 51 1 4333180
Fax: + 51 1 4310494
http://www.goethe.de/mmo/pub/757415-STANDARD.gifinfo@lima.goethe.org

http://www.goethe.de/ins/ar/lp/prj/kdu/aut/ber/wer/esindex.htm


Nota de prensa

Free Lima / Lima libre, con Timo Berger y Miguel Ildefonso

En el marco de la presentación de la muestra “Menos tiempo que lugar”

Auditorio del Goethe-Institut Lima

Jirón Nazca 722, Jesús María

jueves 23 de septiembre a las 19:30 horas, ingreso libre

De la silla de Pizarro a los Pueblos Jóvenes: Paseo poético por la gran Lima en la víspera del bicentenario. Resultados y recital de un taller para poetas.

En año pasado, como parte del proyecto “El Arte de la Independencia: su pulsar en el presente” de los Institutos Goethe de América del Sur para el Bicentenario, el poeta y latinoamericanista alemán Timo Berger hizo un viaje de exploración y diálogo a lo largo de Paraguay y de Perú. Los resultados de su itinerario los volcó en papel en el ensayo con el cual participa del catálogo de 300 páginas que comenta y amplia la muestra internacional “Menos tiempo que lugar” y en el cual, además de la presentación de los artistas que participan de la exposición, escriben pensadores como Alonso Cueto, Raúl Zibechi, Frank Semper y Alexander Düttmann.

Este año, como parte del programa de actividades que acompaña la muestra internacional “Menos tiempo que lugar”, Timo Berger retorna al Perú para, junto a poetas peruanos, adentrarse nuevamente en la Lima contemporánea.

El taller parte de la pregunta qué significa la independencia hoy en día para nosotros, que metáforas, que imágenes de la lengua, que formas literarias la pueden captar. Quiere detectar las huellas históricas de la Independencia y observar los desarrollos actuales, el puerto, el tráfico, la circulación de bienes simbólicos como los discos pirateados de música chicha. No es ya reflexionar únicamente desde el escritorio, sino realmente pasar por distintas estaciones y lugares que han marcado y siguen marcando la historia del país desde la Independencia.

Los resultados de esta expedición serán presentados en el Auditorio del Goethe-Institut Lima en un recital abierto al público interesado (en español) el jueves 23 de septiembre a las 19:30 horas. El ingreso es libre. Modera: Miguel Ildefonso.

Reseña biográfica

Timo Berger (Stuttgart/Alemania, 1974). Estudió letras y ciencias latinoamericanas en Tübingen, Buenos Aires y Berlín. Hoy vive como autor, periodista y traductor del castellano y del portugués en Berlín. Organizó varios festivales de poesía contemporánea latinoamericana en Buenos Aires (2004-2007) y en varias ciudades alemanas (2006-2008).

julio 14, 2010

Trombosis / Jorge Pimentel

En los esfuerzos desesperados
el individuo se desmemoria,
pierde la cabeza, se distrae, se destripa,
se demuestra, se desmantela, se desprovisa,
se desmorona, se desinfla, se ríe de sí mismo,
se perfila, se desatmosferiza, conmigo, con ella,
con todos y se sitúa en el nombre del dolor
que sabe a calle, sin suplicar nada a nadie,
y se hunde, se entumece,
suplica, se agacha, llora,
con su pasión propia, con la suya,
sin pedirle permiso a nadie, se retuerce,
numera, pasa lista, no está,
rumia, se calla, se avienta, se pisa,
pierde la cuenta, se desarrolliza,
y a sus robos y a sus marcas y a sus chairas

+ un PIP – un GC
- un avión + un ómnibus

mutilado, cegado, firme, estoico, valiente,
sano, gordo, calvo, iridiscente,
soñado, importante, está siendo,
está amando, hace 3 días que,
suma y suda, hace 10 que multiplica y divide,
saca su cuenta, ta´ mal ta´ que cholea, computa,
muerde y se estrella,
también por su culpa los suplicios,
también por su culpa sus hijos y su esposa
y los 3 mese que debe
de luz, de agua, de colegio, de comida,
no viene a dormir a su casa y se esfuerza
chupa con los amigos, con los de la esquina,
y se muerde las uñas, desarregloso como es,
en sus vapores-sensaciones
en sus temblores-alumbrones

UYY - AYY
AYY - UYY

centuplicando la ausencia,
cuantificando la derrota,
energumizando lo poco que tiene,
lo poco que le queda, hoy, mañana,
basuridizando aún cuando cama,
aún cuando cama, camastro camarones, maricones,
hijos de puta, y se lo cargan y se lo llevan
a un hospital, a un hospicio, a la cárcel,
y le pegan y se cae y se vuelve a parar
y le vuelven a dar en el rostro,
en el torso, en sus partes, lo torturan,
lo ciegan, le sacan sangre
de la boca, le rompen la cabeza
y se lo tiran y se termina y se acabó.

julio 05, 2010

Amores Predestinados / Reynaldo Arenas

Yo soy ese niño de cara sucia
-sin duda inoportuno-
que de lejos contempla los carruajes
donde otros niños emiten risas y saltos considerables.
Yo soy ese niño desagradable
-sin duda inoportuno –
de cara redonda y sucia que ante los grandes faroles
o bajo las grandes damas también iluminadas
o ante las niñas que parecen levitar
proyecta el insulto de su cara redonda y sucia.
Yo soy ese niño hosco, más bien gris,
Que envuelto en lamentables combinaciones
pone una nota oscura sobre la nieve
o sobre el cesped tan cuidadosamente recortado
que nadie sino yo, porque no pago multas se atreve a pisotear.
Yo soy ese airado y solo niño de siempre
que os lanza el insulto del solo niño de siempre
y os advierte: si hipócritamente me acariciais la cabeza
aprovecharé la ocasión para levantarles la cartera.
Yo soy ese niño de siempre ante el panorama del inminente espanto.
Ese niño, ese niño,
ese niño que corrompe el poema con su nota naturalista.
Ese niño, ese niño,
ese niño que impone arduos y aburridos ensayos y hasta novelas,
aún más aburridas, sobre “los bajos fondos”.
Ese niño, ese niño, ese niño de cara airada y sucia que impone arduas
y siniestras revoluciones
para luego seguir con su cara aún más airada y sucia.
Ese niño, ese niño ese niño ante el panorama siempre inminente
(sólo inminente) del inminente espanto, de la inminente lepra,
del inminente piojo, del delito o del crimen inminentes.
Yo soy ese niño repulsivo que improvisa una cama con cartones viejos
y espera, seguro,
que venga usted a hacerle compañía.

julio 02, 2010

Arlequin por Humareda


Sobran las palabras...

julio 01, 2010

Raúl Gomez Jattin

Te quiero burrita

"Te quiero burrita
Porque no hablas
ni te quejas
ni pides plata
ni lloras
ni me quitas un lugar en la hamaca
ni te enterneces
ni suspiras cuando me vengo
ni te frunces
ni me agarrras
Te quiero
ahí sola
como yo
sin pretender estar conmigo
compartiendo tu crica
con mis amigos
sin hacerme quedar mal con ellos
y sin pedirme un beso".

Miguel Ildefonso


CON LA SED DEL ENSUEÑO

Malcom Lowry lleva a Tristan Tzara por las calles
de Lima. Son las 4 y 45 am. Y la urbe y su halo y su vanidad
y su azulina nada, todo está oscuro sin ninguna estrella;
sólo unas putas andan por ahí, y entre ellas la estatua de Villon.
Ambos están borrachos, vienen de La Cantuta,
de lejos parecen dos muchachitos que se pasaron de tragos
en una celebración, la despedida de Víctor; pero no,
sólo son dos viejos alcohólicos consumados
sabiendo lo que hacen con sus vidas.
Un desamparo huele a tiniebla, a cansancio, a orina.
Hay, por eso, una realidad diferente dentro de la poesía.
Cuerpos tendidos de mendigos y orates,
visones de París de Baudelaire, de Lorca en Nueva York,
de Blake en la avenida Wilson:
hay un niño con una cuchara de palo echando terokal
en una bolsa de plástico,
terokal amarillo como la Flor de Retama,
es mejor que la Navidad, dicen, con su mirada al Paraíso de Dante.
Las putas gordas fuman en sus esquinas unas líneas de Shakespeare,
siempre está de moda. Esperan a que llegue el barco
con los marineros de Pablo. Mientras tanto
un anarquista es torturado en el subsuelo,
un poeta es torturado en el subsuelo,
un rockero es torturado en el subsuelo.
Cuando amanezca, Malcom y Tristan caminarán hacia sus tumbas,
apenas recordarán unos espectros fragmentados cuando con miedo
y desamparados cada uno se acueste en su lecho amarillo.
El mar de Conrad se cubre de estaño, neblina triste de La Victoria,
y allí firma Luis H. Camarero con su primariosa letra
la Vox Horrísona del tren que pronto llegará.
Yukio Mishima, aparece con su espada de oro,
sale del pabellón de hojalata; las putas le dicen bye, ya amaneció,
sube al bus que lo lleva de regreso.
En el último asiento junto a la ventana va leyendo
El Zorro de Arriba y el Zorro de Abajo.
En una mesa de quirófano el Arte puso un paraguas
cuando Walter Benjamín escapaba por el Norte de Francia.
El Arte, empero, se ensimismó en su lenguaje.
Un sepuku abrió la puerta del Paraíso Zen.
Allá estaban los Andes, o sea el hielo donde cantaba
José María con la misma chica ayacuchana
cantando en todas las esquinas del mundo.
Con los audífonos en los oídos, Yukio se queda dormido
abierto su libro de la edición de Seix Barral, sólo para explicar
de este modo que es verdad que el Boom pasó hace tiempo de moda,
sólo para contar que una voz más profunda desde su sangre
estaba cantando:
Vengan todos a ver en la plazuela de Huanta,
amarillito Flor de Retama,
amarillito, amarilleando, Flor de Retama.
Donde la sangre del pueblo ahí se derrama,
allí mismo florece,
amarillito Flor de Retama,
amarillito amarillanto, Flor de Retama.
La sangre del pueblo tiene rico perfume,
huele a jazmín y violetas, geranio y margaritas,
a pólvora y dinamita, carajo,
a pólvora y dinamita, fuck you,
a pólvora y dinamita.

junio 30, 2010

Leopoldo María Panero III

La canción del croupier del Mississipi

Canción pirata

Fumo mucho. Demasiado.
Fumo para frotar el tiempo y a veces oigo la radio,
y oigo pasar la vida como quien pone la radio.
Fumo mucho. En el cenicero hay
ideas y poemas y voces
de amigos que no tengo. Y tengo
la boca llena de sangre,
y sangre que sale de las grietas de mi cráneo
y toda mi alma sabe a sangre,
sangre fresca no sé si de cerdo o de hombre que soy,
en toda mi alma acuchillada por mujeres y niños
que se mueven ingenuos, torpes, en
esta vida que ya sé.
Me palpo el pecho de pronto, nervioso,
y no siento un corazón. No hay,
no existe en nadie esa cosa que llaman corazón
sino quizá en el alcohol, en esa
sangre que yo bebo y que es la sangre de Cristo,
la única sangre en este mundo que no existe
que es como el mal programado, o
como fábrica de vida o un sastre
que ha olvidado quién es y sigue viviendo, o
quizá el reloj y las horas pasan.
Me palpo, nervioso, los ojos y los pies y el dedo gordo
de la mano lo meto en el ojo, y estoy sucio
y mi vida oliendo.
Y sueño que he vivido y que me llamo de algún modo
y que este cuento es cierto, este
absurdo que delatan mis ojos,
este delirio en Veracruz, y que este
país es cierto este lugar parecido al Infierno,
que llaman España, he oído
a los muertos que el Infierno
es mejor que esto y se parece más.
Me digo que soy Pessoa, como Pessoa era Álvaro de Campos,
me digo que estar borracho es no estarlo
toda la vida, es
estar borracho de vida y no de muerte,
es una sangre distinta de esa otra
espesa que se cuela por los tejados y por las paredes
y los agujeros de la vida.
Y es que no hay otra comunión
ni otro espasmo que este del vino
y ningún otro sexo ni mujer
que el vaso de alcohol besándome los labios
que este vaso de alcohol que llevo en el
cerebro, en los pies, en la sangre.
que este vaso de vino oscuro o blanco,
de ginebra o de ron o lo que sea
- ginebra y cerveza, por ejemplo -
que es como la infancia, y no es
huida, ni evasión, ni sueño
sino la única vida real y todo lo posible
y agarro de nuevo la copa como el cuello de la vida y cuento
a algún ser que es probable que esté
ahí la vida de los dioses
y unos días soy Caín, y otros
un jugador de poker que bebe whisky perfectamente y otros
un cazador de dotes que por otra parte he sido
pero lo mío es como en "Dulce pájaro de juventud"
un cazador de dotes hermoso y alcohólico, y otros días,
un asesino tímido y psicótico, y otros
alguien que ha muerto quién sabe hace cuánto,
en qué ciudad, entre marineros ebrios. Algunos me
recuerdan, dicen
con la copa en la mano, hablando mucho,
hablando para poder existir de que
no hay nada mejor que decirse
a sí mismo una proposición de Wittgenstein mientras sube
la marea del vino en la sangre y el alma.
O bien alguien perdido en las galerías del espejo
buscando a su Novia. Y otras veces
soy Abel que tiene un plan perfecto
para rescatar la vida y restaurar a los hombres
y también a veces lloro por no ser un esclavo
negro en el sur, llorando
entre las plantaciones!
Es tan bella la ruina, tan profunda
sé todos sus colores y es
como una sinfonía la música del acabamiento,
como música que tocan en el más allá,
y ya no tengo sangre en las venas, sino alcohol,
tengo sangre en los ojos de borracho
y el alma invadida de sangre como de una vomitona,
y vomito el alma por las mañanas,
después de pasar toda la noche jurando
frente a una muñeca de goma que existe Dios.
Escribir en España no es llorar, es beber,
es beber la rabia del que no se resigna
a morir en las esquinas, es beber y mal
decir, blasfemar contra España
contra este país sin dioses pero con
estatuas de dioses, es
beber en la iglesia con música de órgano
es caerse borracho en los recitales y manchas de vino
tinto y sangre "Le livre des masques" de Rémy de Gourmont
caerse húmedo babeante y tonto y
derrumbarse como un árbol ante los farolillos
de esta verbena cultural. Escribir en España es tener
hasta el borde en la sangre este alcohol de locura que ya
no justifica nada ni nadie, ninguna sombra
de las que allí había al principio.
Y decir al morir, cuando tenga
ya en la boca y cabeza la baba del suicidio
gritarle a las sombras, a las tantas que hay y fantasmas
en este paraíso para espectros
y también a los ciervos que he visto en el bosque,
y a los pájaros y a los lobos en la calle y
acechando en las esquinas

"Poesía" 1970 - 1985